Viajar en autocaravana: Experimenta la libertad

Cuando uno va de vacaciones, a veces es difícil programar dónde y cuánto tiempo vamos a estar. Y sería un lujo poder decidir sobre la marcha si queremos parar en un determinado lugar que nos ha llamado la atención al pasar, o si queremos ampliar o reducir el tiempo de estancia sin tener que preocuparnos de encontrar un hotel disponible ni de horarios. Esa libertad la da viajar en autocaravana.

Así, tú decides la hora de salida y de llegada, tú marcas tu destino y tienes total libertad para improvisar cualquier cambio según las circunstancias. Por ejemplo, a lo mejor, el plan era quedarse tres días en un pueblecito encantador, pero te gusta tanto que quieres quedarte un poco más y ver lo que te falta. O por el contrario, tenías la intención de pasar una semana en la costa, pero como no hace más que llover y hace frío, lo mejor es marcharse hacía otro destino. Todo eso lo puedes hacer con una autocaravana en cualquier momento, pero si has contratado un paquete vacacional en un hotel, estás sujeto al plan y horarios marcados.

Si viajas en familia, y sobre todo si hay niños pequeños, viajar en autocaravana es la mejor opción para adaptarse a sus horarios y no preocuparse de si se cansarán o aguantarán.

Además, hoy en día, estos vehículos son verdaderas casas rodantes con todas las comodidades imaginables sin que falte de nada. Es como tener una casa que puedes trasladar donde quieras en el momento que quieras. Con su cocina, su baño con ducha, su espacio de relajación para ver la televisión, etc. Parece mentira que todo quepa en un espacio tan reducido, pero la tecnología disponible hoy en día lo hace posible. Armarios que se esconden cuando sea necesario para dejar más espacio, teles que aparecen como por arte de magia dando a un botón... Auténticas maravillas para sentirse mejor que en casa y hacer lo que uno quiera cuando le apetezca.

No se puede pedir mayor sensación de libertad viajando que esta. No hay horarios para las comidas ni itinerarios fijos que seguir aunque se cambie de opinión. Sabemos que nunca llueve a gusto de todos y la forma de asegurarnos que todo se va a hacer a nuestro gusto es viajar en autocaravana y así poder actuar e improvisar a nuestro aire sin tener que conformarnos con lo preestablecido y decidiendo paso a paso lo que hacer.